Memoria oral de la selva alta
Leyendas y cultura
Estos relatos pertenecen a la memoria de los pueblos del Huallaga. Los compartimos como nos los contaron, sabiendo que cada familia guarda su propia versión.
Cuynac y Nunash
Cuentan los mayores que, hace mucho tiempo, en estas tierras vivía Nunash, una joven de gran belleza que cuidaba de su pueblo junto al río.
Cuynac, un ser poderoso del monte, quiso hacerla suya. Para protegerla de él, Nunash fue envuelta en un sueño profundo y se recostó frente al valle del Huallaga, con el rostro hacia el cielo.
Esa es la montaña que hoy mira a Tingo María: la Bella Durmiente. La historia tiene muchas versiones. Hay quien la cuenta como un amor imposible y quien la cuenta como una huida. En todas, Nunash sigue ahí, dormida.
Nunash sigue ahí, dormida, y la ciudad crece a sus pies.
Versión recogida de relatos orales de Tingo María. Si tu familia la cuenta distinto, nos encantaría escucharla.
Los guardianes del monte y del agua
Seres que enseñan a caminar el bosque con respeto. No son personajes de disfraz: para muchas familias siguen presentes.
Tunche
Se anuncia con un silbido agudo en la noche. Quien lo escucha, dicen, no debe responderle. Es una de las presencias más temidas y respetadas de la Amazonía.
Chullachaqui
Toma la forma de un familiar o un amigo para llevar a los caminantes monte adentro. Se le reconoce por sus pies distintos: uno humano y el otro torcido.
Yacumama
Una gran serpiente que habita ríos y cochas, y cuida que nadie abuse de ellos. Por respeto, hay quienes todavía piden permiso antes de entrar al agua.
Sabores de la selva alta
Juane
Arroz sazonado con palillo, gallina, huevo y aceituna, envuelto en hojas de bijao. Se come todo el año, y sobre todo en San Juan.
Tacacho con cecina
Plátano verde asado y machacado con manteca de cerdo, acompañado de cecina ahumada. Desayuno contundente para un día de caminata.
24 de junio
Fiesta de San Juan
La fiesta más grande de la selva celebra a San Juan Bautista, asociado al agua. En la víspera las familias preparan y comparten juane, y al amanecer muchos se bañan en el río para recibir un año de buena suerte.